Estrategia, marketing e Internet en Zaragoza

Toda mi vida profesional gira alrededor de la gestión y el marketing.

Enganchado a Internet desde 1995, me dedico a aprender, enseñar y asesorar a emprendedores, directivos, empresas e instituciones de Zaragoza y de Aragón para que aprovechen al máximo las oportunidades de la tecnología aplicadas a la comunicación, la venta y los negocios.

martes, junio 19, 2012

Sobre el futuro de la industria editorial



El ocaso de los libros en papel: el 'ebook' se impone - Tecnología - ElConfidencial.com:

Dado el drama que se cierne sobre la industria editorial ante el inevitable avance en ventas de Ebooks y el desplome de los libros de papel, yo aviso -hablo por mi y por los 4 o 5 propietarios de ebooks de mi familia cercana a los que he ayudado a dar el paso-:  yo no voy a pagar 15 Euros por un libro para el dispositivo... ni 10... ni 7, ni creo que 5... ni tampoco 3.

Para mi, leer un libro en mi ebook (y los devoro) es una experiencia lo más parecida posible, muy mejorada, eso sí, a la de coger un libro prestado de la biblioteca. Antes de tener mi libro digital, iba a la biblioteca cada 3 o 4 semanas a coger 2 o 3 libros, que devolvía (casi siempre) puntualmente, para coger otros tantos.

Un libro digital mejora la experiencia porque me ahorro el desplazamiento y los inevitables 40 minutos de búsqueda. Además, el catálogo disponible es mucho mayor. Por lo demás, ambas formas de consumo de literatura son equivalentes... no busco "poseer" un libro, sino simplemente leérmelo y abandonarlo. Si lo quiero leer de nuevo en unos años, lo vuelvo a coger.

Yo no digo que no quiera pagar al autor (y al editor, si me apuran)... pero eso ya lo hacía cogiendo el libro en la biblioteca, donde creo que se paga a CEDRO 0,5€ por préstamo. ¿Cuanto cobra un autor por cada ejemplar de papel vendido?, ¿cuanto más circularía un libro en formato digital si costara 1,5 € (un precio que me parece razonable para una novedad)?.

Ahora los que tienen que decidir hacia que modelo vamos son los autores y los editores... En el lugar de El Corte Inglés no me gustaría estar.